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domingo, 8 de julio de 2012

ES ALGO NUESTRO (II)


Cubres mi lecho de lilas,
mujer,
como quien asesina un goce incipiente
con agua de manantial.
Cubres mi lecho
con ojos llorosos de lejanía.
Intentamos despertar
lo que no podia ser,
lo que no cabía,
lo que ser perdió en la niñez.
Ahora, mujer,
cubres mi lecho de lilas,
hermosas lilas, cada noche.
Y yo te lloro, niña,
cada noche que el deseo me pide
un sonrisa franca
y una amistad verdadera.
Porque existe amor mas allá
de la vida,
los dos sabemos.

(pablovalladolid)

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