Buscar en este blog

domingo, 8 de julio de 2012

ALGO NUESTRO


Es algo nuestro,
lo sé.

Como esa manzana
que comemos a medias,
o ese baso de leche
que bebemos a sorbos.
Lo sé.

Se que es algo solo nuestro.
Tan nuestro que ni las mariposas
lo saben.
Sé que yacemos
bajo el mismo manto,
sin llegar a rozar
nuestros cuerpos.
Que solo nuestras almas
recitan al unísono.

Lo sé,
brota candela de nuestros labios
cada vez que bebemos.
Y nuestros ojos queman
rezos al Amigo.

Ahora pones en mis labios
una cereza fresca,
ora se desbordan mis pasiones,
ora cubres mi lecho de lilas,
ora soy para ti un alquimista:
soñadora.

Lo sé,
sé que todo eso es solo nuestro.
Como lo son los tintes
azules y negros
de nuestras plumas,
lo sé.
Como también sé que somos
línea del mismo cielo,
del mismo mar
y del mismo sueño.
Tambores tersos de tanto anhelo,
flautines mimosos,
pianos tiernos.
Como sé que lloramos
de los mismos miedos.

Es algo nuestro,
lo sé.
Los dos sabemos.

(pablovalladolid)

ES ALGO NUESTRO (II)


Cubres mi lecho de lilas,
mujer,
como quien asesina un goce incipiente
con agua de manantial.
Cubres mi lecho
con ojos llorosos de lejanía.
Intentamos despertar
lo que no podia ser,
lo que no cabía,
lo que ser perdió en la niñez.
Ahora, mujer,
cubres mi lecho de lilas,
hermosas lilas, cada noche.
Y yo te lloro, niña,
cada noche que el deseo me pide
un sonrisa franca
y una amistad verdadera.
Porque existe amor mas allá
de la vida,
los dos sabemos.

(pablovalladolid)

sábado, 9 de junio de 2012

NOCHE DE RONDA


Ronda la ronda.
¡ Que noche de ronda
aquella noche de ronda ¡
Rondando a una muchacha
quedó mi corazón prendado,
la muchacha deshilacha
de mi banda, larga y ancha
un emblema azul bordado.
¡ Que noche de ronda
aquella noche de ronda ¡
Para por el cortijo, rondeña,
que te voy a echar un piropo
después me cantes un giro.
Que mi alma está dormida y miro
como tu cabello rojo escojo
para hacer con mis manos ovillo,
canción de cuna para mi corazón doloso.
¡ Que noche de ronda
aquella noche de ronda ¡
Canta niña con nosotros, desde
tu balcón de plata,
que a nuestros oídos aplaque
una tierna serenata,
que, ávidos estamos de amor, vino y claveles.
Te daremos caramelos, fresas, chocolate
y nueces,
si un poquito tú nos quieres.
¡ Que noche de ronda
aquella noche de ronda ¡
Se paró la noche, mi niña,
a las puertas de la serranía.
Tengo frió me dijiste,
toma, esta boca es mía,
y es para ti, mi vida.
Se para la noche, noche de ronda,
se para la noche, la noche ansía
amor.
¡ Que noche de ronda
aquella noche de ronda ¡


(pablovalladolid) (allá por el 2000)

viernes, 1 de junio de 2012

SÚDAME


Súdame,
empapélame del rocío que tu cuerpo deshecha,
por llena
por completa
por alucinada
y fértil.

Descánsame,
en el vació de tus ojos.

Regálame gemidos,
sin compas ni ritmo
aparente.
Y un grito de dolor complaciente.

Ahoga mi voz
con la sabia de tu boca.

Y despelléjame
sin contemplaciones.


pablovalladolid1junio12

viernes, 11 de mayo de 2012

SIEMPRE DEVORADO


Que cerrada está la noche, madre,
que cerrada,
los candados eran misiles, madre,
y yo sin coraza.
La noche me comía,
me devoraba, madre,
pedacito a pedacito
como si nada,
como carne tierna que era,
ni sobras quedaban.

Me regurgitó la noche, madre,
una fría madrugada.
No conocía a nadie, ni supe donde estaba.
Caminé sonámbulo por mil tierras
mil noches más,
hasta que encontré un hueco
en la palma de mi mano que no había visto antes,
y allí estabas
tú, de nuevo,
noche.


pablovalladolid